¿Por qué se detuvo el guion del 30 de abril que  defenestraría a Maduro  de Miraflores?

Luis Carvajal

Como  era de esperarse la partitura compuesta por China, Rusia y los EEUU en el complejo geopolítico para una salida no traumática a la tensa crisis socio económica y política que transita en Venezuela desde hace más de dos décadas; y que se agudiza con la llegada de Maduro al poder (2014), después del visto bueno del caudillo de Sabaneta, sitio del estado Barinas, donde nace el extinto y no menos carismático Hugo Chávez, expresidente de uno de los países más rico energéticamente en el mundo,  contó con unos acordes no muy a gusto, por una de las partes en la negociación para el presunto desenlace que se había concertado por las potencias, el cual se realizaría el primero de mayo pasado.

El  desenfrenado  y a sincopado  spícolo de Putin no se creyó el cuento de los Gringos, quienes arguciosamente vienen ligando, como si manosearan unos naipes, el derrumbe de la mal llamada “revolución del Siglo XXI” en el país sureño. Su desentonación sacó de foco al “interino ”Guaidó, quien consideraría, la trama rusa comprada por Padrino, como de inconsistencia política en el concierto internacional, toda vez, que él al igual que Trump, más los 60 países que los respaldan le garantizarían el aval  solicitado para la ejecución definitiva del quiebre, es decir, el pago de una contratación mil millonaria, convenida con el régimen militar  “chavista”, por el presunto mantenimiento del sistema de radales de la aviación Venezolana; a la que faltarían dos años para su  finitud, a cambio del  cumplimiento con la “operación libertad” o lo que es lo mismo, para que asumiera el compromiso platicado con su embajador en el Pentágono, en los días previos a la conmemoración del día del trabajador, que no era otra cosa, que meter en cintura al General en jefe de FANB, para que se ejecutara  la decisión de solicitarle a Nicolás la  dimisión, vista la magnitud de la multitudinaria concentración de connacionales que se desplazaría a Miraflores  por todos los sectores  del país.

Disposición  desconocida hasta ese momento  por el  tío de los narco sobrinos, la cual iría más allá de la mera renuncia, que permitiría el asilo hacia la antigua Unión Soviética, nación concertada   por el Presidente del Tribunal Supremo de Justicia, Maikel Moreno, el Gral. Cuatrisoleado Figuera, Director Nacional de la Contra inteligencia Militar, el Presidente Interino Juan Guaidó, el Ministro Padrino; y por supuesto más del 80% del Alto Mando Militar, quienes convinieron con los americanos vía satelital, resguardar la soberanía del país sin derramamiento de sangre, a costa de sus garantías particulares, como el caso del Jefe del DIGESIN, a quien se le levantó la sanción del Departamento del Tesoro de los EEUU.

La deliberada orden no pudo ser ejecutada porque la mafia rusa cambió el guion protagonizado por Putin, quien telefónicamente le manifestó al General Vladimir, que él sería el único que daba  garantía para recibir los 459 mil millones de dólares, que según Moscú, le adeuda la nación Venezolana en uno de los tantos negocios convenidos, por tanto, Rusia avalarían el plan original de salir de Maduro, siempre y cuando la transición la condujera el alto militar; y  en ese sentir, fue conveniente acudir y precisar a los “Chamberlystas” de siembre: AD, COPEY, Eduardo Fernández, Claudio Fermín, Timoneo y los Chupa media de “Cambiemos” , el MAS, entre otros institutos autónomos del mundillo de la medrada sobrevivencia de la  caribeña politiquería de este corrupto país, entre quienes se encuentra canales de televisión y medios de comunicación cómplices del defalco que se le propinó a la nación; que hoy florecen entre bambalinas y los cenáculos de la rancia partidocracia que hay que erradicar en este suelo.

El resuelto expedido del Kremlin tenía una misión, controlar nuevamente el poder en manos de una cúpula militar, sacar a Maduro, a Guaidó, entregar a Leopoldo López a un destino incierto; sofocar cualquier candelita incluidos algunos radicales del G4 y la mismísima María Corina; y por supuesto a aquellos ecológicos que dentro de  la “Operación Libertad”, se pusieran al lado institucional de los americanos, como en efecto ocurrió, una vez, que el diputado Presidente del AN nacional se entera por voz del propio General Figuera que Padrino y Maikel Moreno orquestarían  aquella emboscada novelada, que incluía el acompañamiento y resguardo de la convocatoria el primero de mayo.

Lo que nunca se imaginó Padrino, mucho menos Maduro; por supuesto, tampoco los entreguistas opositores y el inefable Maikel Moreno, es que el General Cristopher Figuera, se les volteara y develara la escaramuza comunista del sanguinario ruso, que dentro de los planes estaría la aprensión de Guaidó y la desaparición de la joya de la corona, Leopoldo López, una vez que la marcha llegara hasta Miraflores, donde sería coronado como Presidente de la llamada transición el actual Ministro de la Defensa, quien  es hoy por hoy un verdugo y reo de su propio destino.

La noche del 28 de mayo el general de División, Manuel Ricardo Cristopher Figuera, quien fue  asignado al cargo de director del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin)  el 30 de octubre de 2018 en sustitución del mayor general Gustavo González López, toma la decisión  de emitir un comunicado con su nombre, que  circuló por redes sociales; en que expone las motivaciones por la que abandona la designación:

“Deseo dejar claro que siempre he reconocido al presidente Nicolás Maduro Moros, como tal y como mi Comandante en Jefe. No obstante, para nadie es secreto el estado de deterioro en todos los órdenes, en el que está sumergida la Patria y, sería irresponsable de mi parte culpar de ello sólo al imperio norteamericano.

Acaso la desinversión en mantenimiento industrial, en educación en salud y en otros aspectos sensibles de la vida diaria, así como la corrupción desproporcionada que padece el país y, que muchos servidores públicos de alto nivel practican como deporte, es culpa también del imperio?

Hay quienes se han atrevido a llamarme traidor o vendido; pues, a ellos les digo que muy poco me conocen, porque tengo un alto sentido de la lealtad que juré a mi Patria y sus instituciones; la Patria que una parranda de pillos y bribones están saqueando y, sus instituciones que, salvo la FANB, han convertido en despojos.

Sepan algunos de los que me han llamado vendido, que todos juntos, ni que junten todo lo que se han robado y lo que sueñan con robarse, les es suficientemente para comprar mi honor y mi dignidad, porque eso es valor, no precio; y los valores son universales en todas las culturas de la tierra y no se compran ni se venden.

Mi Comandante en Jefe, mi solidaridad con esa muchachada que sueña una Venezuela como la que está dibujada en la Ley del Plan de la Patria; también es por usted. Pero fue muy alto el precio y lo asumo con dignidad, esas cosas seguirán ocurriendo usted no merece tanta traición.

Mi Comandante en Jefe, cuando le entregué el escrito al que me refería a la Batalla de Santa Inés, lo hice porque descubrí que muchas personas de su confianza, estaban negociando a sus espaldas, al menos eso creo; pero no negociaban por el bien mayor del país. Lo hacían por sus propios y mezquinos intereses.

Lo sensible de esa situación, me llevó a plantearle una acción política en la que usted colocara la agenda. También se han atrevido a llamarme cobarde, pero algunos de ellos no tuvieron la valentía de serles sinceros. Ellos saben quiénes son. Muchos forman parte de una Cooperativa, una Sociedad de Cómplices.

A mis compañeros de armas del Alto Mando, todos mis superiores, algunos alcanzaron a decirme que ése no era el método ni el modo, es verdad, coloquen ustedes el método y busquen el modo.

Pero hay que reconstruir el país y reordenar el Estado. Pero no negociando a escondidas y a espaldas del Presidente y del pueblo; nuestra sociedad está saturada de militares y nuestra prestancia se ha desdibujado.

En nuestra amada Patria cabemos todos, pero creo que llegó la hora de buscar otras formas de hacer Política, de construir la Patria que merecen nuestros hijos y nietos, una Patria más vivible, una Sociedad más justa y llena de valores sublimes.

Mi Comandante en Jefe, lo sigo reconociendo y, puedo mirarlo a usted y al Alto Mando Militar, a los ojos, pero algunos de ellos no serán capaces de sostener la mirada.

No se puede vivir en la miseria en un país tan rico, esta generación que está en la infancia, crecerá con las falencias que produce la mala alimentación y ese daño es irreversible.

A las personas que desde sus perspectivas hacen vida política en desacuerdo con el Gobierno Nacional, entren en acato y legislen, dejen de ser otro cascarón vacío que nada aporta a la sociedad y al país, del poder judicial no voy a decir nada, para ver de qué tamaño es la dignidad de quienes lo conforman.

Sepan todas y todos que, para mí la lealtad es como el oxígeno, no tiene sustitutos! Pero dejemos de utilizar el nombre de Chávez en vano o para jugosos negocios. Para todos llegó la hora de la Patria que hoy está exangüe. No más traiciones; Por la Patria y para siempre!

Manuel Ricardo Cristopher Figuera, V-8.375.799

Soldado de mí Patria.

De este  discurso parte la convicción  del General de Brigada Figuera, para aborta la operación, donde se perpetraría, lo que a juicios de algunos entendidos sería un nuevo golpe de estado en Venezuela, por ello, libera a López y se presenta en la madrugada del 30 de abril  del año en curso con más de 300 hombres de la institución castrense en el Puente Distribuidor de la Altamira, en Caracas, tal comentara el constituyente y oficialista Gerardo Márquez, acompañando el fallido alzamiento militar contra el régimen que preside Nicolás Maduro.

 

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