A pesar que el incremento de las temperaturas en Venezuela ocurre TODOS LOS AÑOS para los meses de marzo-abril y luego en agosto-septiembre, a muchos se nos olvida las causas que originan tal ascenso en los termómetros. Comenzamos a hablar de cambio climático, olas de calor, golpes de calor, entre otros términos, que aunque pudieran estar asociados a las altas temperaturas en varias regiones del planeta, no es el caso actual para nuestro país.

El principal ingrediente que tenemos como causante del incremento de las temperaturas en estos días, al igual que ocurrió durante marzo y abril pasado, es la declinación solar, que como todos sabemos, es el ángulo entre la línea Sol-Tierra y el plano ecuatorial celeste (proyección del ecuador terrestre). El valor de la declinación solar varía a lo largo del año, de 23,45° (aproximadamente el 21 de junio) a -23,45° (aproximadamente el 21 de diciembre), pasando por cero grado de latitud en los equinoccios de primavera y de otoño. En las zonas tropicales, como es el caso de

Venezuela, cuando la declinación solar coincide con la latitud de una determinada región, la radiación incide perpendicularmente a la superficie terrestre. Durante los días próximos y posteriores a esta coincidencia entre declinación solar y latitud (zonas tropicales), los Índices UV aumentan de manera significativa, particularmente si se presentan condiciones de cielo despejado o parcialmente nublado. Igualmente, se hace notar, un incremento de la temperatura ambiental y la sensación térmica. Actualmente nos encontramos rumbo hacia el equinoccio otoñal para el hemisferio Norte y primaveral para el hemisferio Sur,exactamente el próximo 23 de septiembre a las 07:50UTC, es decir, el Sol estaría situado en el plano del ecuador celeste. Ese día y para un observador en el ecuador terrestre, el Sol alcanza el cenit (el punto más alto en el cielo con relación al observador, que se encuentra justo sobre su cabeza, vale decir, a 90°). El paralelo de declinación del Sol y el ecuador celeste entonces coincidirán.

   

Todo esto nos da a entender, que en su movimiento aparente del Sol desde los 23,45°N hacia el ecuador, la declinación solar ha «barrido» a Venezuela en ese mismo sentido, norte a sur (para el día de hoy la declinación solar se ubica al sur de nuestro territorio en los 4°06′ N).  Ahora bien, aunado a esto, debemos tomar en cuenta para el caso de Venezuela, que éste año hemos tenido una variable climática que nos afecta históricamente con déficit de lluvias e incremento de las temperaturas, como lo es el fenómeno El Niño, que aunque culminó el pasado mes de agosto, aún pudiera estar dejando sus secuelas sobre estos parámetros meteorológicos. Incluso, los modelos meteorológicos, ya habían advertido sobre estos efectos en relación a las escasas precipitaciones e incremento de las temperaturas para varias regiones del país. Y las predicciones continúan indicando que las lluvias en Venezuela seguirían por debajo de lo habitual durante éste trimestre, tal como se puede apreciar en el modelo estacional C3S del ECMWF/Met office/Météo-France: