Ya no es posible callar

Las negociaciones y los diálogos no contemplar el robo descarado del patrimonio laboral a 2 millones de venezolanos
  
 

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Para Encontrar el Rumbo Perdido

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Ya no es posible callar

Prof. Rafael Caldera G.

Planificador,  Especialista en

Ecología y Ordenamiento Territorial

 

Tomamos para estas notas el título del libro publicado a finales de los sesenta por Roger Garaudy, dirigente del Partido Comunista francés, para sustentar públicamente, su retiro de este y denunciar las aberraciones y errores de la dirección política del PCUS y la Unión Soviética, que determinaron derrotas  o retrasos de luchas liberadoras en el mundo entero. Los desarrollos posteriores le darían la razón. Ante la zigzagueante conducta política y personal de la dirección opositora en Venezuela, en este momento, repetimos con Garaudy: ya no es posible callar y, no callaremos, solo así podremos encontrar, colectivamente, rendijas que nos permitan salir del atolladero actual, para lograr la anhelada libertad.

Comparto la convicción  que las divergencias deben debatirse abiertamente, contrario al planteamiento que pretenden imponer dirigentes nacionales y regionales, de no emitir cuestionamiento alguno sobre orientaciones que ellos traen y/o sobre quienes, aparentemente, están montados sobre la cresta de la ola. Eso sería aceptar ser, mansamente conducidos al matadero del infierno a donde nos lleva el diabólico régimen que nos oprime y la errática pseudo dirigencia, que aspira remplazarle.

En artículo anterior calificamos la conducción de la política opositora como “una cadena de garrafales errores”  (Brújula 3) cada uno de ellos precisados argumentalmente. Lamentablemente, en el tiempo seguido, se han ido agregando otros eslabones y, peor aún, algunos repetidos con mayor tamaño. Entre ellos, los más grandes siguen  siendo el inmediatismo y esa extraña habilidad para convertir triunfos en derrotas, desaprovechando oportunidades e importantes apoyos que se han logrado tanto del pueblo desorganizado, como a nivel internacional. Reconocemos que ha habido aciertos, pero los errores los disminuyen o anulan, lo cual es producto en gran parte, a nuestro juicio, de la CARENCIA DE UN PLAN ESTRATEGICO DE ACCIÓN OPOSITORA. Así, hemos estado navegando a la deriva, hasta llegar a la situación  actual, como veremos a continuación.

Previo a elecciones presidenciales del 2018 apuntamos lo siguiente: (Brújula 4)  

 …”Cualquiera sean los resultados electorales, el escenario político, económico, social post electoral, estará signado por la incertidumbre, turbulencia, conflictos y agravamiento profundo de la crisis, a menos que se lograre un acuerdo consensuado sobre medidas  inmediatas a tomar dentro de un proceso de transición, que permitiese un equilibrio inestable, lo cual era descartado de plano si Maduro obtenía más de 6 millones y oposición menos de la mitad (como en efecto sucedió) puesto que en este caso se execraría y acosaría a opositores abstencionistas, halagándose a quienes participaron, tendiendo puentes hacia ellos, pero que, ante la imposibilidad de dar respuesta inmediata a la crisis, aumentarían diáspora, incertidumbre, desesperanza, ansiedad y conflictivismo, pudiendo darse confrontaciones violentas nunca vistas en el periodo chavista-madurista…”

   

Pasadas las elecciones regionales y presidenciales, se hizo presente el  escenario previsto y la oposición entró en marasmo nacional,  hasta enero del presente año, cuando emerge la figura de Guaidó con solidaridad popular y sólido respaldo, público de USA, países latinoamericanos y  Comunidad Europea. Cobran entonces mayor auge, las masivas movilizaciones, inicialmente de carácter reivindicativo,  que venían dándose en todo el país, tales como las organizadas en Cumaná por la Plataforma Intersectorial del estado Sucre, al frente de las cuales estuvieron  directivos del sector Salud. El pueblo venezolano se llenó de esperanza y emoción, ante la perspectiva de un cambio posible.

Pero he aquí que una nueva concatenación de errores llevaría al traste esa emoción: Lanzamiento, junto a partidos tradicionales, del ya no famoso “Karma” (cese de usurpación, gobierno de transición y elecciones libres) por parte  del líder emergente. Lo cual, desde su enunciado,  calificara, en el seno de la Plataforma Intersectorial, como errático y contradictorio, por su concepción estática y lineal determinismo. Lo estratégico hubiera sido y sigue siéndolo, ir al encuentro y compromiso con las grandes masas opositoras (aún no lo  ha hecho)  llamar a la organización popular por la base, promoviendo e impulsando, la construcción, desarrollo y fortalecimiento de una Red Comunitaria, Sectorial, Regional, Nacional e Internacional, para DESARROLLAR UN GRAN VECTOR DE FUERZA OPOSITORA, DIRECCIONADO HACIA LA LIBERACIÓN Y RECONSTRUCCIÓN DEL PAÍS.

Lejos de eso se  embarca a la gente en los “Comités de Ayuda Humanitaria y Libertad”, propuesta demagógica, sin sustento organizativo ni logístico, como quedó demostrado con el “sí o sí” del 23 de enero y al presente. Luego, la aventura del Puente Altamira, represión y desbandada de dirigencia. Posteriormente, reaparición en Oslo negociando, ”a la chita callando”,, lo cual se supo, por “infidencia” del gobierno. Negación, reconocimiento, dudas, alabanzas y rechazos al negociado, se dieron en sucesión o alternadamente, sin  rubor alguno, ni dejar de alentar o mostrar (para público de galería) el tramojo de una posible invasión gringa que nunca habría de llegar. Todo lo cual favorecía, lenta pero continuadamente al régimen, tal como alertáramos desde enero, cuando señalábamos que, llegar a julio, sin salir del régimen, representaba una derrota gringa, peor que la de Vietnam, sin disparar un tiro

Negociación que como tal, nunca cuestionáramos, pero si la manera ladina y subrepticia como la montó, una delegación que se auto otorgara representatividad, sacándole la silla a Guaido, quien quedó con media nalga afuera. Al mismo tiempo, menospreciaban a otros actores político y al pueblo en general. Nunca se supo, ni se ha sabido, antes durante o después de cancelada dicha iniciativa, de que se habló ni hasta donde se avanzó ¿por qué?.  Como en beisbol “al que no hace le hacen” y, efectivamente eso hicieron, la pasada semana, los alabardados y congraciados post electorales del régimen, al  suscribir un “Acuerdo de Diálogo” con el régimen, a los cuales bien pudieran agregarse, sin que cause asombro, algún miembro o satélite del G4.

Esa maquiavélicamente brillante jugada de algunas franquicias políticas, coincide con caída sostenida de popularidad e imagen de Guaidó, y tendría comunes y particulares objetivos régimen-“opositores”:

  1. Sacar definitivamente del juego al incómodo (para el régimen y envidiosos) Guaidó, quien hasta ahora ha hecho lo que se le antoje sin ser tocado, pues está bajo el manto protector de Donald Trump. Pero un Presidente del Parlamento, que deja pasar bajo la mesa el escándalo corrupción-valet rosado cucuteño, con difunto incluido y, ahora aparece vinculado a “Los Rastrojos”, dando explicaciones fútiles, poco convincentes, pudiera ser anulado, al menos civilmente, por el régimen, dificultando la toma de contramedidas solidarias, por parte del gringo. Un viejo adagio, que le oyera a Calderón Berti, reza: “la esposa del César no solo debe ser honesta, debe parecerlo”
  2. Crear una “oposición del gobierno”, para raspar la olla, repartiendo caramelos al voleo, como en carnavales de antaño.
  3. Lavarle la cara, con agua sucia, al gobierno ante la comunidad internacional.
  4. Las que el lector quiera agregar

¿Qué hacer, como escribiera Lenin, ante esta coyuntura?

Sometemos a consideración de las direcciones políticas opositoras nacionales y regionales, los planteamientos siguientes:

  1. Analizar y debatir la propuesta estratégica que enunciáramos y que se retoma y describe, esquemáticamente, a continuación:  

Organización popular por la base, promoviendo e impulsando, la construcción, desarrollo y fortalecimiento de una Red Articulada de Oposición Comunitaria, Sectorial, Regional, Nacional e Internacional, para DESARROLLAR UN GRAN VECTOR DE FUERZA OPOSITORA, DIRECCIONADO, HACIA LA LIBERACIÓN Y RECONSTRUCCIÓN DEL PAÍS.

 

Organización Popular para la Liberación y Reconstrucción de Venezuela

Para darle fuerza y viabilidad a  desarrollos táctico-operacionales, no lineales, no excluyentes, que pudieran ser coincidentes y/o complementarias, tales como

      Insurrección popular                                          Negociación

Negociación      – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – – –       Elecciones libres

 

GOBIERNO(S) DE RECONSTRUCCIÓN

La transición se concibe como PROCESO (un contínuo integrado) FLEXIBLE. DINÄMICO, que se inicia con las acciones de organización popular y pasa por un gobierno o gobiernos de reconstrucción o construcción de la Venezuela deseada y no como simple paso o etapa  (Gobierno de Transición) hacia unas Elecciones Libres ¿y ahí se acaba la cosa, con el reparto burocrático? y, con un condicionante lineal previo, del cual no se dice cómo llegar a él (Cese de Usurpación) según contempla el Karma.

  1. Valorar a movimientos sectoriales, locales, regionales y al pueblo en general, como entes pensantes, capaces de generar valor agregado para la liberación y construcción del futuro y no como borregos o eunucos políticos.

Luis Antonio Carvajal Chacón

Licenciado en Comunicación Social
Universidad Cecilio Acosta del Zulia
Locutor y Moderador de Radio y Televisión en el Estado Sucre
CNP: 21.184
Luis Antonio Carvajal Chacón
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Sobre el Autor

Luis Antonio Carvajal Chacón
Licenciado en Comunicación Social Universidad Cecilio Acosta del Zulia Locutor y Moderador de Radio y Televisión en el Estado Sucre CNP: 21.184

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