ALERTA CON TALLERES MECÁNICOS PODRÍA SER VÍCTIMA DE PRÁCTICAS FRAUDULENTAS O IRRESPONSABLES

  

“Hago un llamado de atención que a la ciudadanía de Cumaná y del país en general, para evitarles padecer la dolorosa experiencia de perder, total o parcialmente su vehículo o ser coaccionados a pagar sumas exageradas por presuntas o defectuosa reparaciones. Si bien es cierto que gran parte de los talleres ejercen su trabajo acogiéndose a la ética y responsabilidad técnica y empresarial, algunos no lo hacen así tal como se desprende por experiencia de un usuario, la cual relatamos a continuación”.
La aseveración corresponde a Rafael Caldera González un ciudadano, pensionado de la tercera edad, quien desde hace tres (3) años se empeñado en hacerle mantenimiento a su camioneta Caribe 442. Para ello la llevó a un taller informal de latonería y pintura conocido, donde, además de hacerle un mal trabajo, le rompieron dos ventanas laterales, las cuales tuvo que reponer y reinstalar a sus expensas, puesto que el latonero se negó a hacerlo sin ninguna compensación. De esta experiencia soy testigo y cronista, puesto que le acompañé en alguna oportunidad al trajín para conseguir e instalar dichas ventanas.

Posteriormente la llevó a un taller mecánico (también informal) en la salida hacia Cumanacoa, pasando Puerto de la Madera para colocarle unos bujes. En esta ocasión, previendo inflación, también dejo un Corolla que poseía, para hacerle ajustes de tren delantero. Estando en Caracas, un día martes, recibió una llamada del mecánico preguntándole cuando iría a retirar su vehículo respondiendo: este jueves. Al día siguiente, miércoles a la medianoche, vuelve a llamar para informarle que el Toyota fue robado. PERO SORPRESA, no solo se llevaron el Corola, sino que a la Caribe le sustrajeron los cinco (5) cauchos nuevos y los rines. Tampoco en este caso se asumió responsabilidad alguna. Pero no terminó ahí la cosa sino que, después de reponer cauchos y rines no pudo prender el vehículo pues, en el taller, le habían sustraído la bobina y, además, le cambiaron el alternador por un cascarón. Igualmente de esta experiencia fue testigo el cronista pues, también a él, le desvalijaron su vehículo en ese mismo taller.

Puesto a andar su Caribe y como esta presentaba problema de frenos, decide reparar. Esta vez, acude a un taller formal conocido, del cual ha sido cliente muchos años: TECNO FRENOS CUMANÄ, cerca del mercado donde desde hace muchos años. Pero, he aquí que ha cambiado de dueños y pareciera que también el ejercicio técnico profesional, precisamos: Hecha “una revisión, ajuste y cambio de liga”, fue probado el vehículo y estaba igual a como llegó- Advierte el mecánico que tal vez debía repararse la bomba pero “no lo recomendaba por ser muy costoso y no tendría garantía”. Luego, a sugerencia del cliente, baja los tambores y al notar fuga de liga apunta. Ese debe ser el problema, hay que reparar el cilindro. El señor CALDERa pregunta al mecánico, para saber si puede cubrir costos ¿CUANTO ES? Respuesta: CUATROCIENTOS MIL. Repregunta: ¿TODO? Respuesta: SI TODO, acompañado de gesto, alzando brazos con movimientos laterales. ¿CUANTO TARDA? Respuesta: Más de una hora. ESTA BIEN, aprueba el cliente, voy y vengo
Al regreso, SORPRESA, que ya no es tanta por experiencias anteriores. El vehículo no está a satisfacción. El mecánico da explicaciones que no convencen pero eso no es todo sino que al pedir factura le dicen que debe pagar NOVECIENTOS OCHENTA MIL BOLÍVARES (Bs. 980.000,00). El cliente alega nunca le mencionaron tal cantidad ya que de haber sido así, no habría aprobado el trabajo por no disponer de esa suma. Los nuevos regentes del taller coaccionan: PAGA ESA SUMA O EL VEHÍCULO QUEDA CONFISCADO, como en efecto lo hicieron.

   


También en esta experiencia, el periodista acompañó a quien pudiéramos llamar víctima de presunta estafa o práctica profesional irresponsable; graba conversaciones con regente del taller (quien en ningún momento expreso disposición a conciliación o arreglo, ratificando confiscación) y técnico que atendió al cliente (las cuales evidencian contradicciones) y toma fotos del vehículo en el sitio. Esto, para completar la presente crónica la cual tiene un doble propósito: Primero, dejar constancia pública de que el vehículo Caribe, Placas SCJ 756, se encuentra confiscado en AUTOFRENOS CUMANÁ, C.A, y evitar sea desvalijado, dañado o sustraído.
En segundo lugar servir de alerta a usuarios RECOMENDANDO, que en caso de acudir a este, o cualquier otro taller, previo a ejecución de cualquier trabajo (por pequeño que parezca) EXIGIR PRESUPUESTO ESCRITO DETALLANDO REPUESTOS Y MANO DE OBRA, firmado y sellado por responsable del taller, el cual debe ser aprobado con su firma personal. Si deben ausentarse, tomen fotos internas y externas del vehículo entregado, marquen su batería, alternador. Antes de cancelar, exijan entrega de piezas supuestamente remplazadas. Aun así, no están a salvo, ni en los talleres más renombrados, según experiencia del protagonista de estas notas. Si usted ha tenido experiencia similar en el taller referido u otro, puede reportarle a este portal.

Luis Antonio Carvajal Chacón

Licenciado en Comunicación Social
Universidad Cecilio Acosta del Zulia
Locutor y Moderador de Radio y Televisión en el Estado Sucre
CNP: 21.184
Luis Antonio Carvajal Chacón
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Sobre el Autor

Luis Antonio Carvajal Chacón
Licenciado en Comunicación Social Universidad Cecilio Acosta del Zulia Locutor y Moderador de Radio y Televisión en el Estado Sucre CNP: 21.184

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